Procesos administrativos y pandemia: oportunidades para mejorar la gestión escolar

El contexto actual, marcado por una innegable presencia de la tecnología digital a partir de la suspensión de clases presenciales, abre la posibilidad de reflexionar sobre dos cuestiones esenciales en los establecimientos educativos: por una parte, la importancia de la digitalización de la información en la escuela para garantizar el acceso a los datos y agilizar la toma de decisiones en los equipos directivos. Y por otra, también debería comenzar a pensarse la manera en que numerosos procesos administrativos puedan realizarse en formato digital y a través de Internet, sin la necesidad de presentar probanzas en papel ni concurrir a determinados organismos para entregar en mano dichas documentaciones. En este último caso, los cambios beneficiarían al medioambiente, por el ahorro de papel entre otros recursos, y a la escuela en relación a sus recursos humanos y económicos.


Dado que hay material sobre la digitalización de la información como aliada en la mejora institucional, no es en lo que vamos a centrarnos. Sí abriremos la reflexión sobre un tema del que no se ha visto debate: el rol de los directivos se compone de un eje pedagógico, uno socio-educativo y otro administrativo. Sobre este último poco se ha hablado, dado que el debate en medios de comunicación, redes sociales incluidas, se ha inclinado hacia el aspecto pedagógico (rol del docente, centralidad del estudiante, evaluación, entre otros temas).


Sin embargo, este contexto de emergencia nos brinda la oportunidad de repensar procedimientos y buenas prácticas que comenzaron a implementarse en marzo de este año y sería deseable continuar llevando a cabo una vez que pueda regresarse a las escuelas, prácticas relacionadas especialmente con el aspecto administrativo que forma parte del rol directivo e inciden directamente en la gestión de las escuelas.

Procedimientos administrativos en los equipos de conducción

En los últimos años se ha avanzado mucho en cuanto al uso de las tecnologías en el ámbito escolar (Programa Conectar Igualdad, creado en 2010 por el Gobierno Nacional y Plan Nacional Integral de Educación Digital (PLANIED), en 2017, por ejemplo). Sin embargo, las formas de hacer dentro de los equipos de conducción, continuaron siendo las de siempre. La normativa que consultan y con la que deben estar familiarizados quienes ocupan cargos jerárquicos en las escuelas, no ha sido beneficiada con grandes ni profundos cambios que promuevan otras formas de hacer: a menudo las notificaciones fehacientes deben contar con la firma en formato papel de los docentes, las probanzas se piden de esa misma forma y asimismo deben contar con el sello y firma del organismo interviniente, también en formato papel. Estos procedimientos tornan lentos los tiempos de gestión educativa y no garantizan el acceso eficiente de dicha información. A partir de marzo se manifestó con mucha mayor potencia, en donde el sistema educativo continuó funcionando pero los archivos y documentos, quedaron en las escuelas y organismos que al día de hoy no abren sus puertas.


Desde el 16 de marzo comenzaron a implementarse formas de cumplir con los estados administrativos que en todos los casos contaron con la intervención de las tecnologías para su confección, envío y recepción. Algo que no había pasado jamás en la historia del sistema educativo argentino. Frente a estos cambios profundos, caben numerosas preguntas: ¿qué prácticas de todas las implementadas a partir de la suspensión de las clases presenciales podrán seguir llevando a cabo los equipos de conducción de las escuelas argentinas? ¿por qué no se implementan sistemas de firma digital como en otros ámbitos profesionales de nuestro país? ¿qué hace falta para que se legitimen los estados administrativos digitalizados? ¿qué otros procedimientos que realizan organismos educativos de forma presencial podrían también hacerse a distancia con el uso de las TIC?

Terreno de oportunidades

Cuando nos remitimos a la normativa con la cual los equipos de conducción se han formado para acceder al cargo, en la mayoría de los casos es documentación que no menciona formas de trabajar con las TIC: vale como ejemplo citar al Estatuto Docente, el Manual de Procedimientos Institucionales y el Reglamento General de las Instituciones Educativas de la Provincia de Buenos Aires. Y aquí no se trata solamente de incorporar la posibilidad de digitalizar los documentos que circulan en una escuela, sino en las oportunidades que ofrecen estas tecnologías a la hora de optimizar tiempos y recursos del equipo de conducción, dentro y fuera de un establecimiento educativo.


En este sentido, el uso de las TIC ha demostrado agilizar diversas formas de gestión y llevar al interior de las escuelas grados de innovación, que hablan de dotar de valor el tiempo de los equipos de conducción para potenciar el aspecto pedagógico, socio-comunitario y administrativo. Legitimar la versión digital de los documentos es un tema pendiente en nuestro país. Y en el ámbito educativo ni siquiera se ha instalado.


No es el tema de este artículo centrarnos en la necesidad de contar con una formación docente que, desde los profesorados y los Tramos de Formación Pedagógica, capacite en gestión educativa y en comunicación en organizaciones, pero cabe dejar planteado el tema: es imprescindible actualizar los ejes de formación docente e incluir formas de hacer que ya se están llevando a cabo, como también otras que es deseable que se incorporen. Las TIC abren la posibilidad a nuevas formas de gestión y ponen en valor el tiempo, siempre escaso, de los equipos directivos.


Al día de la fecha, no se advierte en la agenda la preocupación sobre qué prácticas podrían incorporarse de ahora en adelante, cuántos recursos podrían optimizarse al interior de las escuelas con la digitalización de sus estados administrativos, para que solo en caso de necesidad sean impresos, ni del impacto que el uso del papel tiene en el medio ambiente. Las TIC han abierto la posibilidad de que todos los equipos de conducción, en mayor o menor medida, estén trabajando a distancia con documentos digitalizados. Se abren aquí varios interrogantes que sería conveniente ir resolviendo de cara a la vuelta, sea cuando sea, a las escuelas. El aspecto administrativo, llevado adelante por los equipos de conducción, es uno de los pilares del sistema educativo y del buen funcionamiento escolar. Incorporar procedimientos que faciliten las numerosas tareas en este sentido, no es un tema menor, y es deseable atenderlo lo antes posible.


Flavia Ricci (@flaviaricci) es Licenciada en Comunicación Social (UNLP) y Magister en Comunicación Empresarial y Tecnologías Digitales (UPF, Barcelona). Desde 1999 se desempeña en el ámbito de la educación, las TIC y la comunicación. VER MÁS