Estados Unidos: claves a tener en cuenta horas antes de que se conozcan los resultados


Por Eliel Schvartz*


Récord de participación prevista y de votos anticipados ya emitidos


Las estimaciones de participación electoral (voting turnout) para 2020 alcanzan niveles que, de cumplirse, no se habrían visto en más de un siglo: 154 M de votantes, un 65% [1].


Al 31/Oct casi 90 M de personas [2] ya habían emitido su voto por correo o en urnas habilitadas para hacerlo anticipadamente en algunos estados. Esto representa un 65% de todas las boletas emitidas en 2016 (tanto anticipadas como no anticipadas). En algunos estados como Texas, el cociente entre votos anticipados y total de votos de 2016 es aún mayor (82%).



El inédito número de votantes anticipados no tiene una única explicación. Por un lado, está el temor que generan las aglomeraciones por el COVID-19 del “Súper Martes”. Pero también influye la importancia percibida de los comicios, tras cuatro años de polarización extrema bajo la administración Trump. Otra explicación son las mejoras en el acceso al voto temprano que han impulsado varios Estados para ampliar la participación democrática [3].



Resulta imposible hasta el día después de la elección saber si estamos ante voto añadido al de 2016 o sencillamente anticipado para esquivar lo peor de las aglomeraciones.


Lo que sí permiten ver sin embargo los datos de los registros de votantes anticipados que son accesibles en algunos estados, es que existe mayor preponderancia de uso de esta modalidad de parte de mujeres, mayores de 50 años y afroamericanos. Efectivamente también son los demócratas los más movilizados hasta el momento.


Votación anticipada e Incertidumbre por la tardanza del recuento


Los votantes conservadores son más reacios a verse amenazados por el COVID-19 y a emitir su voto de manera anticipada, como muestran varias encuestas. Según un sondeo de Gallup de principios de octubre, el 60% de los demócratas planeaba votar anticipadamente, contra el 30% de los republicanos [4].


Teniendo en cuenta la tardanza que conlleva la contabilidad y el procesamiento de este tipo de votos respecto a los votos emitidos el 3/Nov, si la elección está muy reñida podría pasar que los boca de urna y los resultados parciales anticipen el día de la elección una victoria republicana en estados clave, que luego sería revertida horas o días más tarde por los votos demócratas emitidos anticipadamente pero contabilizados después de la elección.


Esta paradoja surge del hecho de que algunos estados, como los cruciales campos de batalla de Pensilvania y Wisconsin, no permiten abrir las boletas por correo hasta terminada la elección, lo que significa que los votos en persona, cuyo conteo suele estar automatizado, estarán disponibles mucho antes del recuento por correo [5].


Este hecho genera un contexto de incertidumbre frente a los próximos días, si se tienen en cuenta: i) los retrasos que ya está experimentando el correo por el congestionamiento del servicio [6] –problema que según un estudio de The Washington Post está agravado en los estados más reñidos [7]-, ii) el persistente discurso de Trump durante toda la campaña aseverando que el voto por correo es una puerta al fraude, y iii) su negativa a comprometerse a aceptar resultados adversos [8].


Pese a la fortaleza de las instituciones estadounidenses, no puede descartarse en este marco que el recuento definitivo se postergue por varios días o que incluso se judicialice en algún Estado –antecedente Bush (hijo) v. Gore del 2000 fue resuelto por la Corte Suprema. Debe tenerse en cuanta que hoy el máximo tribunal tiene mayoría conservadora.


De hecho, en el día de hoy (2/Nov) Trump ha adelantado directamente que iniciará reclamos legales apenas finalice la votación.


Factores que dan cuenta de una probable victoria Biden


Horas antes de iniciados los comicios, se registraba una ventaja de 6,5% favorable a Biden a nivel nacional (promedio de encuestas, RealClearPolitics). Esto es, una intención de voto de 50,9% para Biden contra el 44,4% de Trump. En el Colegio Electoral se prevé que Biden obtenga 335 electores y Trump 203.



Comparativamente, horas antes de los comicios de 2016, se preveía una victoria de Clinton sobre Trump por 272 contra 266 electores, con una diferencia de dos puntos favorable a Clinton en el voto popular [9]. Dicho de otra manera: una victoria de Trump, aunque posible, significaría un error mucho más grosero de las encuestadoras que el de 2016, en un marco donde estas ajustaron los supuestos y modelos a partir de los cuales llevan adelante sus estudios.


Otro de los sitios más consultados para pronosticar los resultados (FiveThirtyEight) arroja números bastante similares: 7,8% de diferencia en el voto popular, 348 vs 190 electores y una probabilidad de victoria para Biden del 89%. Esta magnitud calculada a partir de las últimas encuestas y 40mil simulaciones de la elección viene creciendo significativamente desde el 31/Ago pasado hasta la fecha (ver gráfico).


Analizando el Colegio Electoral con mayor profundidad, Bloomberg/The Cook Political Report’s [10] han estimado el 26/Oct que, de las encuestas disponibles, se infiere que, para ganar, Trump no sólo necesitaría vencer en casi todos los estados donde los candidatos están técnicamente empatados (toss up states), sino también revertir la tendencia en alguno de los estados donde Biden tiene una relativa ventaja (Minnesota, Wisconsin, Michigan, Pensilvania, Nevada o Arizona).



En este contexto, no se ven hechos “sorpresivos” en los últimos días que puedan haber generado un cambio brusco en el voto popular, o que pudiesen haber generado un entusiasmo en conservadores que no pensaban emitir su voto. Si bien los analistas coinciden en que Trump tuvo un mejor desempeño en el último debate que en el primero, las encuestas no reflejan que este haya incidido en los votantes conservadores o independientes con tendencia conservadora. Por último, el reciente intento de Trump por debilitar a Biden con afirmaciones no verificadas de corrupción que involucran a su hijo Hunter, tampoco estarían surtiendo un efecto tan significativo [11].


En lo que respecta al manejo de la economía, por ejemplo, el único tema en el que los votantes confiaban más en Trump que en Biden antes de la pandemia, un sondeo publicado el 20/Oct por el NYT [12] muestra que ahora ambos candidatos están cabeza a cabeza. Hay que tener en cuenta además que muchos de los estados más golpeados por la recesión son toss ups states, como Ohio, Pensilvania y Texas; afectado este último además por el colapso del precio del petróleo [13].


Pese a que Florida y Ohio continúan hoy bastante reñidos, parece difícilque Trump pueda venceren estados donde su victoria sorprendió en 2016 y donde se eligen muchos electores para el Consejo como Wisconsin (ventaja de 6,6 puntos de Biden), Michigan (de 6,1) o Pensilvania (de 4,3). Biden parece incluso tener chances de vencer en Carolina del Norte (ventaja de 0,3), donde Obama sólo pudo ganar en 2008. Y podría eventualmente salir victorioso en lugares donde era impensado ganar para los demócratas una década atrás como Arizona (1,2), Georgia (0,4) o Texas (ventaja de Trump de 1,2).


Por otra parte, debe destacarse también que el financiamiento de la campaña de Biden fue en los últimos meses mucho mayor al de la campaña de Trump. En septiembre por ejemplo recaudaron un 54% más los demócratas que los republicanos (USD 383M vs USD 248 M [14]).


Factores que podrían posibilitar una inesperada victoria de Trump


En primer término, algunos analistas y estrategas de campaña demócratas han advertido [15] sobre un importante incremento en el número de votantes conservadores registrados para votar respecto a 2016. Según un documento que se filtró a NYT del equipo de campaña demócrata [16], preocupa a dicho partido que la proporción de blancos no universitarios –gran bastión de Trump- en más de 30 inscripciones de los toss up states haya aumentado en 10 puntos en comparación con Sep/16, existiendo serios signos de que se ha convencido exitosamente a blancos no universitarios que no votaron en 2016 de hacerlo ahora.


En segundo lugar, son varios los especialistas que resaltan que Trump podría tener un desempeño mejor al esperado con los negros jóvenes y sobre todo con los latinos. Un estudio del 19/Oct de FiveThirtyEight [17] sostiene que Trump podría compensar la pérdida de voto blanco (suburbano y mayores), con voto de los dos grupos antes mencionados. Debe tenerse en cuenta el apoyo de muchas familias venezolanas y cubanas que aplauden su dureza frente a los gobiernos de estos países. Un 35% de los jóvenes negros aprueba asimismo su “lucha contra el establishment”. También se registran mejoras de Trump en el voto de latinos universitarios concentrados en Florida –24% de los latinos han alcanzado un College grade en ese estado, lo que contrasta con el 16% a nivel nacional [18].


En tercer lugar, algunas encuestas registran una caída en el apoyo a Biden de parte de ciertos segmentos específicos de la población donde tiene ventaja. Esto incluye por ejemplo una caída en el margen de apoyo de parte de los latinos católicos, como demuestra una encuesta reciente de Pew Research Center [19]. Este sondeo también muestra un aminoramiento del apoyo recibido de las mujeres negras, constituency clave del PD.


En cuarto lugar, hay cada vez mayor preocupación en la campaña demócrata por la votación anticipada insuficiente de votantes negros y latinos en estados clave como Florida y Pensilvania [20]. A pesar de la participación récord de votaciones tempranas en todo el país, al 30/Oct aún se registraban señales preocupantes para Biden en estos segmentos. En Arizona, dos tercios de los votantes latinos registrados aún no habían emitido su voto. En Florida, la mitad de los votantes latinos y negros registrados aún no habían votado, mientras que más de la mitad de los votantes blancos sí lo habían hecho. En Pensilvania, casi el 75% de los votantes negros registrados aún no habían votado.


Los principales líderes de la campaña demócrata expresan su confianza en que los votantes negros y latinos aparecerán el día de las elecciones, y las tendencias históricas sugieren que estos grupos a menudo prefieren votar en persona, a diferencia del resto de demócratas. Pero algunos asesores de Biden expresan preocupación y están instando a la campaña a gastar aún más dinero para apuntar a estos votantes en la recta final.


Por último, sorprendentemente, pese a la alta polarización política que existe hoy en los Estados Unidos, estudios cualitativos recientes muestran que aún existe margen para que el Partido Republicano persuada a votantes demócratas que –a pesar de ser cada vez más liberales en otras cuestiones como la economía o el medio ambiente- siguen siendo en el fondo racistas –muchas veces sin admitirlo. Uno de estos estudios [21] resalta que la capacidad de los republicanos para capitalizar "las actitudes raciales conservadoras ayudó a mitigar las pérdidas republicanas durante las elecciones de mitad de término de 2018".



[1] Editor en Jefe del sitio especializado FiveThirtyEight: https://twitter.com/NateSilver538/status/1319386508571365376?s=20.


[2] https://www.france24.com/es/ee-uu-y-canad%C3%A1/20201030-elecciones-estados-unidos-2020-voto-anticipado-tercio-votantes-armas-walmart


[3] https://elpais.com/internacional/elecciones-usa/2020-10-27/estados-unidos-ya-esta-votando-y-mucho.html


[4] https://www.forbes.com/sites/tommybeer/2020/10/07/poll-more-than-60-of-democrats-plan-to-vote-early-vs-less-than-30-of-republicans/?sh=749c7c8c7385


[5] https://www.bloomberg.com/news/articles/2020-10-26/election-night-s-most-crucial-number-is-votes-yet-to-be-counted?cmpid=BBD102620_BIZ&utm_medium=email&utm_source=newsletter&utm_term=201026&utm_campaign=bloombergdaily&sref=rI42qeMD


[6] https://www.forbes.com/sites/alisondurkee/2020/10/30/swing-states-where-postal-service-mail-delays-could-have-the-biggest-impact-on-the-election/?sh=1692e8207476


[7] https://www.washingtonpost.com/business/2020/10/30/postal-service-absentee-ballots-2020-election/


[8] https://www.forbes.com/sites/andrewsolender/2020/07/19/trump-refuses-to-commit-to-accepting-election-results/#6d71392c5add


[9]https://www.realclearpolitics.com/epolls/2016/president/2016_elections_electoral_college_map_no_toss_ups.html


[10] https://www.bloomberg.com/graphics/2020-election-battleground/trump-biden-2020-presidential-election-map.html?cmpid=BBD102620_BIZ&utm_medium=email&utm_source=newsletter&utm_term=201026&utm_campaign=bloombergdaily&sref=rI42qeMD


[11] https://www.politico.com/news/2020/02/13/biden-burisma-poll-ukraine-115096


[12] https://www.nytimes.com/2020/10/20/us/politics/biden-trump-times-poll.html


[13] https://www.bloomberg.com/graphics/2020-election-battleground/trump-biden-2020-presidential-election-map.html?cmpid=BBD102620_BIZ&utm_medium=email&utm_source=newsletter&utm_term=201026&utm_campaign=bloombergdaily&sref=rI42qeMD


[14] https://www.politico.com/news/2020/10/15/trump-outraised-by-biden-in-september-383m-to-248m-429760


[15] y [16] https://www.nytimes.com/2020/10/14/opinion/biden-trump-presidential-election.html


[17] y [18] https://fivethirtyeight.com/features/trump-is-losing-ground-with-white-voters-but-gaining-among-black-and-hispanic-americans/


[19]https://docs.google.com/spreadsheets/d/1cZURJuAP8P5rwmIRqX1Qk2QjXRHN4SeRbd-s51LbxH4/edit#gid=0

https://www.nytimes.com/2020/10/14/opinion/biden-trump-presidential-election.html


[20] https://www.bloomberg.com/news/articles/2020-10-30/biden-aides-see-warning-signs-in-black-latino-turnout-so-far?cmpid=BBD103020_BIZ&utm_medium=email&utm_source=newsletter&utm_term=201030&utm_campaign=bloombergdaily


[21] https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0261379420300901

https://www.nytimes.com/2020/10/14/opinion/biden-trump-presidential-election.html



Eliel es maestrando en Ciencia Política (IDAES-UNSAM). Becario Fulbright (UMass-Amherst). Licenciado en Estudios Internacionales (UTDT) con estudios de posgrado en Inteligencia Estratégica (UCA).

Es Profesor Adjunto (UNLP – Especialización en Seguridad Ciudadana), Coordinador Docente (UB) y Profesor Asistente (UBA) en cursos de grado y posgrado sobre relaciones internacionales y seguridad internacional. Focalizado actualmente en temáticas que incluyen la actualidad política y económica de los Estados Unidos y Brasil, la seguridad sudamericana y Medio Oriente.